Bajo el Fantasma del Racismo en México

0
102

El asesinato del músico estadounidense de raza afroamericana George Floyd el pasado 25 de mayo en Mineápolis, Minesota, a manos de un oficial de policía, provocó revuelo en el mundo entero. Estados Unidos ardió en una serie de protestas en contra del racismo. Es como si hubiéramos retrocedido a la década de los 1960s del siglo pasado, cuando la comunidad afroamericana enfrentó una feroz lucha por el reconocimiento de sus derechos, respeto e igualdad en la Unión Americana. Las protestas causaron eco alrededor del mundo y volvieron a poner ante el reflector el horrible fantasma del racismo. ¿Será que no hemos evolucionado como sociedad?

México no permaneció ajeno a esta serie de descontentos. En medio de todo este revuelo, la agencia de publicidad 11.11. Cambio Social, lanzó una campaña en contra del racismo. Dicha agencia publicó un video que pronto se viralizó en las redes sociales. En dicho video vemos a un grupo de niños mexicanos, de entre unos 5 a 9 años aproximadamente, enfrente de dos muñecos, uno de tez blanca y otro de tez oscura. Los niños responden a una serie de preguntas que ponen en evidencia que el terrible veneno del racismo está presente desde una edad muy temprana. Chequen el video, que es impactante y muy triste:

Esto me trajo recuerdos, y me permito compartir en este espacio una anécdota personal. Hace varios años, trabajé para la compañía fabricante de juguetes Mattel. En ese momento, estaba en apogeo la serie de juguetes de la muñeca Barbie inspirada en la película Barbie y la magia de Pegaso. Yo recordaba que, la muñeca Barbie tiene el personaje de una chica afroamericana entre su galería de personajes (no recuerdo su nombre, pero es una amiga de Barbie en comics y más merchandising).

Yo pregunté por que la figura del personaje no existía en México, y alguno de los ejecutivos de la juguetera me contestó que las niñas mexicanas eran muy racistas y rechazaban al personaje. Me contaron que, en los Estados Unidos, Mattel maneja versiones alternas de Barbie en sus películas, o sea que había Barbie de la magia de Pegaso en versiones afroamericana, asiática y brunette. Sin embargo, en años anteriores, Mattel intentó introducir estos personajes al mercado mexicano sin éxito alguno. Las niñas mexicanas solo quieren a la Barbie rubia y de ojos azules. Ni siquiera muestran preferencia por la brunette, que etnicamente, podría semejarse más a la raza mexicana o latina.

Galería de figuras de la línea Barbie de Mattel. Las figuras latina, asiática y afroamericana, son prácticamente ignoradas por las niñas mexicanas.

¿Por qué los niños mexicanos muestran este racismo, que pareciera nato, en tan temprana edad? Inicialmente pensé que la culpa era de los medios de comunicación. Por ejemplo, en las telenovelas (tan arraigadas culturalmente a México), los personajes principales son actores y actrices de tez blanca. Los personajes de tez morena o rasgos indígenas, están limitados a roles secundarios. Los ricos de la tele o el cine siempre son blancos; el pobre es el actor moreno. Esto da a entender que la riqueza va ligada al color de la piel. O sea que, ser blanco resulta ser aspiracional. Incluso, en algunas historias donde las protagonistas han sido de otro origen étnico o racial, han sido interpretados por actrices caucásicas, «caracterizadas». Ejemplos: El pecado de Oyuki, María Isabel o Yesenia.

La actriz mexicana Ana Martín fue caracterizada como una mujer japonesa en la telenovela «El pecado de Oyuki» (1988). Las actrices de origen asiático tienen presencia nula en la televisión mexicana.
La actriz mexicana Adela Noriega caracterizó a una mujer indígena huichola en la telenovela «María Isabel» (1997). El melodrama recibió críticas por no elegir a una actriz de origen indígena para el rol estelar.

Ni que decir del cine o televisión que nos llega del extranjero. Los mexicanos y latinos aún seguimos encerrados en estereotipos y clichés en las producciones de Hollywood. Una actriz latina debe ser voluptuosa, vulgar, temperamental y hablar el inglés con un fuerte acento latino, para encajar en el rol dictado por los guiones de películas y televisión estadounidenses. Vean a Sofía Vergara en la serie Modern Family. Encarna un estereotipo que Lupe Vélez creó hace 80 años. ¡Y sigue vigente! Las protagonistas, es decir, las buenas, las correctas, las decentes etc., son rubias o al menos de raza caucásica. Y ese cine y televisión lo consumimos a montones en el país.

En México la población afrodescendiente ha sido muy ignorada. Solo en años recientes, los afromexicanos han salido a defender su cultura, a hacerse notar y revelarle a su país que existen. ¿Será que debido a esta marginación los mexicanos no estamos «acostumbrados» a incluir y reconocer a nuestra población de raíces africanas en nuestro entorno?

Niños de la comunidad afromexicana. Los afromexicanos tienen una fuerte presencia en el estado de Guerrero.

He escuchado a muchos niños cercanos a mi entorno hacer comentarios como la gente morena es fea, la gente morena es pobre o la gente morena es mala, igualito a los niños del video. Obviamente, la culpa es los adultos que estamos en su entorno. Todos en algún momento de nuestra vida hemos utilizado palabras como indio o prieto. A veces ni siquiera con una intención ofensiva. Incluso a veces lo decimos «con cariño»: Esa canción la canta un negrito. ¿Cierto o no?

Los niños de ahora están viviendo un mundo diferente. Las redes sociales, la información inmediata. Se dice que es la generación de cristal que de todo se ofende. Ahora todo es políticamente incorrecto. Es verdad, a veces algunos se van al extremo, pero ni modo, es la realidad que viven. Hay que fomentar en ellos la inclusión, borrar de nuestro lenguaje palabras con un tono racista o clasista. Tenemos que dejar el prieto, negrito, indio, criada, albañil y también el gringo, gachupín, mariconcito, vestida, machorra, sidoso, gordo. Ahora es también una «nueva normalidad«.

Esto si de verdad queremos un mundo más incluyente para ellos y que estén preparados para enfrentar este mundo tan sensible, sentido, azotado o como le quieran llamar, pero un mundo que les tocará vivir, y esperemos sea un mundo mejor. Se están sembrando las semillas de otra consciencia social.

La actriz mexicana Yalitza Aparicio, nominada al premio Óscar en 2019. La actriz fue blanco de muchas críticas y comentarios despectivos por su orígen étnico. Hoy en día funge como activista social y embajadora de la buena voluntad en numerosas organizaciones.

Y aquí un video de la canción Respect, con la gran Aretha Franklin, misma que sonó fuerte en plena lucha por los derechos de la comunidad afroamericana en la década de los 1960s.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here